martes, 19 de septiembre de 2017

Jaque Mate

Enseñó a su hijo a jugar al ajedrez.
Y lo que es ley de vida, tarde o temprano, el alumno supera al maestro.
Cuando su hijo aún no conocía ni la forma de resolver una raíz cuadrada, le ganó a su propio padre.
Las consecuencias fueron terribles. Tratamiento post-traumático, pérdida de la autoestima, sentimientos encontrados, enfermedades diversas sin tratamiento conocido…
Pero todo se puede superar en la vida.
La opción estaba clara.

- Peón cuatro rey.
Ya no hay vuelta atrás.
Comienza la partida del siglo.

(Continuará).


2 comentarios:

  1. Tengo que aclarar una cosa importante.
    Esto que acabo de publicar, me llamó la atención en cierto momento, y por eso quise rescatarlo.
    Y si la memoria no me falla, el autor original es nada más y nada menos que mi primo Driver.
    Dicho queda, para que conste de aquí a la eternidad

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  2. Yo de ajedrez no se un pimiento, ja ja ja.
    Un abrazo Rojo.

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